¡Hoy tocó "comer" jabón!
- 23 sept 2016
- 3 min de lectura
Quiero compartir con ustedes la experiencia de baño de mis "perrucas".
Suelo hacerlo una vez al mes, y cuando va llegando el día estoy atenta al tiempo que hará en Madrid, para que mis hijas puedan aprovechar el sol después del baño.
Primera escena: el día comienza muy temprano para nosotras, así que saco prontito a Brisa y Alba al parque, y una vez terminado el paseo, ya en casa, las peino como hago todos los días. Lo hago con cuidado, ya que de esta manera les quito el pelo muerto que tienen. Con Alba (una shih tzu) utilizo un cepillo normal para perros y con Brisa (una carlino) uno especial para este tipo de razas, que se llama "FURminator".
Segunda escena: yo corriendo detrás de Brisa que es la que normalmente va primero a la bañera, ya que el pelo se le demora en secar. Luego lo mismo con Alba. No es que no las guste el baño, todo lo contrario, pero así hago que sea más un juego en el que yo correteo detrás de ellas. Por lo menos a mi me funciona.
Tercera escena: ya en la bañera hago lo propio, les coloco unos tapones de algodón bien compactos para que no les entre agua en los oídos. Todos sabemos que el agua que entra en los oídos de nuestros perros supone un riesgo de otitis.
Cuarta escena: haga frió o calor, siempre regulo el agua para el baño de Brisa y Alba, así se sienten a gusto. Les dejo que jueguen con el agua y luego las comienzo a mojar de abajo hacia arriba.
Quinta escena: llega el momento del champú y de la crema suavizante, aquí les recomendaré la marca Bubbles que me va fenomenal.
Sexta escena: después de haberles aplicado y enjuagado el champú y la crema suavizante, le aplico a Brisa unas gotas óticas en los oídos que me recomendó el veterinario y que les comparto: Limpiador Auricular de Virbac. Solo le aplico a Brisa, porque los carlinos suelen tener problemas leves con los oídos y la suciedad que acumulan en ellos.
Séptima escena: una vez limpias y secas del baño, les limpio y seco muy cuidadosamente ojos, arrugas, pequeños pliegues de la piel y oídos, todo esto con gasas estériles y solución salina.
Octava escena: y es aquí cuando llega el "señor secador", que gusta a algunos perretes y a otros no tanto. En nuestro caso, a Brisa no le gusta nada pero a Alba le encanta y se pone toda quieta y "digna" hasta que le complete el secado del pelo . Para terminar, otro cepillado y una aplicación de la colonia de bebé de la misma marca Bubbles.
Novena escena: mis "perrucas" felices, tomando el sol en el jardín. Yo también feliz pero cansada de la espalda y un poco dolorida de la columna: es lo que tiene ser mamá de dos hermosas perritas.
Décima escena: yo soy de las que me encanta ir de vez en cuando a la peluquería para que me hagan lo que yo misma me puedo hacer en casa. Así mismo hago con mis perritas, me gusta llevarlas a que las pongan lindas y sobre todo a que les hagan un bello corte de pelo.
Así que cuando pienso en llevar a la peluquería a Alba (Brisa no necesita corte de pelo alguno), siempre pienso en Nicolás Herrero, quien lidera y atiende personalmente su peluquería canina y freaksow, con unos estándares altos de calidad. A resaltar su excelente atención y labor. Tienda chulisima y buena relación calidad precio.
Flores y éxitos a Nicolas Herrero. www.nicolasherrero.com
Fin de las escenas, termina el día y yo feliz con mis "perrucas", porque están limpias y bellas. Ellas también lo sienten.
Escritos con el corazón y para el corazón.




















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